
Rick and Morty es una caricatura que nace para ser vista por adultos con una premisa interesante y medio ridícula: Un abuelo genio y su nieto tienen aventuras por todo el multiverso gracias a la tecnología del primero.
Con esto en mente, técnicamente todo está permitido. Y aparte de ser una caricatura, es una comedia, por lo que uno espera risas principalmente y ya. Sin embargo, seas seguidor del show o no, desde el inicio quedó claro que no solamente tratarían de hacer reír a la gente, sino de provocar interrogantes y “enseñar” lecciones de alguna manera desde aquel episodio de la temporada 1, episodio 2: Lawnmower Dog.

Sin embargo, lo que se había venido cocinando a través de las temporadas se había ido convirtiendo en el tema principal: Rick Prime. El Original. Y el culpable de lo peor que le ha pasado al Rick protagonista, que no es realmente el principal.
Al empezar entonces la temporada 7 uno va con esa idea. Las temporadas exploran diversas aventuras aparentemente no relacionadas -muchas realmente no lo están- y algunos episodios que avanzan la trama principal. Así que al empezar el capítulo 4: That’s Amorte, y ver que se tratará de comer espagueti de personas muertas -si, tienen que verlo- uno solo espera comedia y humor negro e idiota.
Hasta que llega la parte del clímax, donde nuestros protagonistas tienen que resolver el problemón que ha desatado la empatía de Morty para con la gente espagueti: todos quieren seguir comiendo pero no es realmente ético conseguirlo.

Empiezan las guerras, los saqueos: todos quieren espagueti. No encuentran una solución que valga ni un reemplazo. Hasta que Rick, harto y decepcionado, propone algo que está bastante seguro va a terminar todo el problema.
Sólo queda una persona que quiere pero no se ha suicidado -pues se convierten en espagueti únicamente mediante el suicidio y tienen que ser personas que quieran hacerlo por razones éticas- y no lo hace por no ser parte del sistema corrupto que se ha montado. Pero Rick promete que su idea le pondrá fin a todo, solo necesita su cooperación.
Y lo que sigue es realmente cine. Aquí hago una pausa para detallar algo: Estamos viendo un capítulo con una premisa estúpida la cual es que la gente que se suicida en ese mundo de ese universo se convierte en espagueti super delicioso. Pero ya no hay suicidas, los explotaron a todos, pero todo el mundo quiere más. Suena estúpido porque lo es realmente.

Entonces, Rick pone al último suicida en una máquina que le permitirá transmitir lo que su mente ve. Lo que piensa. Mientras toma su medicamento que le pondrá fin a su vida, tendrá unos instantes previos sin dolor y así empieza una secuencia de lo que fue su vida.
Su nacimiento.
Su infancia y sus regaños.
Su escuela y su adoctrinamiento.
El primer amor y su pérdida.
La búsqueda de su realización.
Y su fracaso ineludible...
Pero también muestra el apoyo de sus padres.
Su increíble solución a su vida.
El reencuentro de su amor.
Y su realización completada.
Ah claro… y su comida favorita.

Todo esto acompañado de un increíble cover de “Live Forever” por Kotomi & Ryan Elder.
¿Y qué les puedo decir? De una premisa estúpida y risas tontas pasa uno al llanto y la reflexión más profunda. A darle un beso a mi requesoni. A abrazar a mis mascotas. A quedarse uno viendo al infinito que se extiende justo delante de tu mirada y de tu vida.
Para mi, al menos, queda claro que el sabor no venía simplemente del hecho que se habían transformado en espagueti. Sino que era algo absurdamente rico porque es absurdamente rica la vida, y en eso resumen precisamente lo que quieren mostrar, en el video y en una de las frases del final:
No es la muerte, es la complejidad de la vida.

Rick and Morty es una caricatura que nace para ser vista por adultos con una premisa interesante y medio ridícula: Un abuelo genio y su nieto tienen aventuras por todo el multiverso gracias a la tecnología del primero.
Con esto en mente, técnicamente todo está permitido. Y aparte de ser una caricatura, es una comedia, por lo que uno espera risas principalmente y ya. Sin embargo, seas seguidor del show o no, desde el inicio quedó claro que no solamente tratarían de hacer reír a la gente, sino de provocar interrogantes y “enseñar” lecciones de alguna manera desde aquel episodio de la temporada 1, episodio 2: Lawnmower Dog.

Sin embargo, lo que se había venido cocinando a través de las temporadas se había ido convirtiendo en el tema principal: Rick Prime. El Original. Y el culpable de lo peor que le ha pasado al Rick protagonista, que no es realmente el principal.
Al empezar entonces la temporada 7 uno va con esa idea. Las temporadas exploran diversas aventuras aparentemente no relacionadas -muchas realmente no lo están- y algunos episodios que avanzan la trama principal. Así que al empezar el capítulo 4: That’s Amorte, y ver que se tratará de comer espagueti de personas muertas -si, tienen que verlo- uno solo espera comedia y humor negro e idiota.
Hasta que llega la parte del clímax, donde nuestros protagonistas tienen que resolver el problemón que ha desatado la empatía de Morty para con la gente espagueti: todos quieren seguir comiendo pero no es realmente ético conseguirlo.

Empiezan las guerras, los saqueos: todos quieren espagueti. No encuentran una solución que valga ni un reemplazo. Hasta que Rick, harto y decepcionado, propone algo que está bastante seguro va a terminar todo el problema.
Sólo queda una persona que quiere pero no se ha suicidado -pues se convierten en espagueti únicamente mediante el suicidio y tienen que ser personas que quieran hacerlo por razones éticas- y no lo hace por no ser parte del sistema corrupto que se ha montado. Pero Rick promete que su idea le pondrá fin a todo, solo necesita su cooperación.
Y lo que sigue es realmente cine. Aquí hago una pausa para detallar algo: Estamos viendo un capítulo con una premisa estúpida la cual es que la gente que se suicida en ese mundo de ese universo se convierte en espagueti super delicioso. Pero ya no hay suicidas, los explotaron a todos, pero todo el mundo quiere más. Suena estúpido porque lo es realmente.

Entonces, Rick pone al último suicida en una máquina que le permitirá transmitir lo que su mente ve. Lo que piensa. Mientras toma su medicamento que le pondrá fin a su vida, tendrá unos instantes previos sin dolor y así empieza una secuencia de lo que fue su vida.
Su nacimiento.
Su infancia y sus regaños.
Su escuela y su adoctrinamiento.
El primer amor y su pérdida.
La búsqueda de su realización.
Y su fracaso ineludible...
Pero también muestra el apoyo de sus padres.
Su increíble solución a su vida.
El reencuentro de su amor.
Y su realización completada.
Ah claro… y su comida favorita.

Todo esto acompañado de un increíble cover de “Live Forever” por Kotomi & Ryan Elder.
¿Y qué les puedo decir? De una premisa estúpida y risas tontas pasa uno al llanto y la reflexión más profunda. A darle un beso a mi requesoni. A abrazar a mis mascotas. A quedarse uno viendo al infinito que se extiende justo delante de tu mirada y de tu vida.
Para mi, al menos, queda claro que el sabor no venía simplemente del hecho que se habían transformado en espagueti. Sino que era algo absurdamente rico porque es absurdamente rica la vida, y en eso resumen precisamente lo que quieren mostrar, en el video y en una de las frases del final:
No es la muerte, es la complejidad de la vida.

Diego Arquieta
Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.
Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.
