Lo que leí: My Hygge Home

Le doy:


Image

¿Pueden nuestros hogares hacernos más felices? ¿Podemos diseñar en pro del bienestar?¿Podemos crear hogares donde no sólo vivamos, sino prosperemos? 

Así directo y al grano empieza este libro del autor Meik Wiking, director del Instituto de Investigación de la Felicidad quien ha estado investigando durante años qué nos hace felices

Si bien puede sonar tonto preguntarlo al considerar que las respuestas son obvias, no es posible negar el beneficio de establecer realmente las pautas que nos funcionan, no solamente como individuos dentro de una cultura específica, sino como seres de una misma especie. Y es que, a un mexicano le harán felices los tacos mientras que a un japonés lo hará el sushi, pero ambos amaremos disfrutarlo en compañía de nuestros seres queridos. Estos matices y puntualizaciones son toda la diferencia entre comprender y crear mejores estados de ánimo. Entre construir y estar en lugares que generen y propicien nuestra felicidad y plenitud.


Image

Pirámides y necesidades


A este respecto el libro menciona a la pirámide de Maslow y sus niveles y de como, una vez hemos cubierto la base -necesidades fisiológicas- lo que sigue es nuestra seguridad y esto es lo que más determina esta sensación de hygge. Y no es sorprendente que sea comúnmente nuestro hogar. Menciona así mismo como el hogar es la segunda causa de felicidad para la mayoría de las personas, superado únicamente por la salud mental. No es sorpresa que estar en casa nos haga bien, pero si es sorpresa que cada vez menos personas consideran a su hogar su lugar seguro, su refugio. No solamente eso, sino que cada vez va siendo más difícil tener uno propio. La seguridad se aleja cada vez más conforme avanza el tiempo en nuestras sociedades.

Image

Pautas hacia la felicidad


El libro ayuda y establece claramente en consejos y guías sobre qué hacer para que podamos construir un mejor hogar, en el cual no solamente nosotros como individuos y dueños del lugar sino las personas que pasen por ahí puedan refugiarse, nutrirse, descansar. ¿Cuántos de aquí jugaron a hacer fortalezas cuando eran niños? ¿O a simular esconderse en cuevas? Nuestros instintos nos guían, resuenan débilmente todavía hacia lo que nuestra mente y cuerpo ansía y a veces olvidamos en la vorágine del mundo actual.

Consejos simples pero efectivos como siempre dejar espacio para uno más en las reuniones, de tal manera que si ocurre una eventualidad o alguien se quiere integrar o recordamos a alguien podamos integrarlo y se sienta de la manera más natural posible, ayudando a no sentirse excluidas a las personas.


Image

Como establecer correctamente las zonas donde trabajamos -si es que realizamos trabajo desde casa- y donde descansamos de tal manera que no hay una confusión mental y de ánimo. 

Como entender que tanto nos afecta el desorden y que tanto necesitamos. En esto se desmarca un poco de la filosofía de Marie Kondo, ya que a veces si necesitamos cosas inútiles pero que denotan nuestra personalidad, que no solamente nos recuerdan lo que somos y lo que nos gusta, sino que lo comunican al mundo, como bastiones donde podemos descansar partes de nosotros mismos.

Este libro es parte de una serie que el autor ha hecho acerca del Hygge y que en este caso busca que lo integremos en nuestro hogar, modificando su estructura, su decoración, las actividades que realizamos en él y cómo y recordándonos que si bien, primero nosotros construimos nuestro hogar, después es el hogar quien nos construye a nosotros.

My Hygge Home es un libro corto, ameno y de lectura rápida que recomiendo



Le doy:

Image

¿Pueden nuestros hogares hacernos más felices? ¿Podemos diseñar en pro del bienestar?¿Podemos crear hogares donde no sólo vivamos, sino prosperemos? 

Así directo y al grano empieza este libro del autor Meik Wiking, director del Instituto de Investigación de la Felicidad quien ha estado investigando durante años qué nos hace felices

Si bien puede sonar tonto preguntarlo al considerar que las respuestas son obvias, no es posible negar el beneficio de establecer realmente las pautas que nos funcionan, no solamente como individuos dentro de una cultura específica, sino como seres de una misma especie. Y es que, a un mexicano le harán felices los tacos mientras que a un japonés lo hará el sushi, pero ambos amaremos disfrutarlo en compañía de nuestros seres queridos. Estos matices y puntualizaciones son toda la diferencia entre comprender y crear mejores estados de ánimo. Entre construir y estar en lugares que generen y propicien nuestra felicidad y plenitud.


Image

Pirámides y necesidades


A este respecto el libro menciona a la pirámide de Maslow y sus niveles y de como, una vez hemos cubierto la base -necesidades fisiológicas- lo que sigue es nuestra seguridad y esto es lo que más determina esta sensación de hygge. Y no es sorprendente que sea comúnmente nuestro hogar. Menciona así mismo como el hogar es la segunda causa de felicidad para la mayoría de las personas, superado únicamente por la salud mental. No es sorpresa que estar en casa nos haga bien, pero si es sorpresa que cada vez menos personas consideran a su hogar su lugar seguro, su refugio. No solamente eso, sino que cada vez va siendo más difícil tener uno propio. La seguridad se aleja cada vez más conforme avanza el tiempo en nuestras sociedades.

Image

Pautas hacia la felicidad


El libro ayuda y establece claramente en consejos y guías sobre qué hacer para que podamos construir un mejor hogar, en el cual no solamente nosotros como individuos y dueños del lugar sino las personas que pasen por ahí puedan refugiarse, nutrirse, descansar. ¿Cuántos de aquí jugaron a hacer fortalezas cuando eran niños? ¿O a simular esconderse en cuevas? Nuestros instintos nos guían, resuenan débilmente todavía hacia lo que nuestra mente y cuerpo ansía y a veces olvidamos en la vorágine del mundo actual.

Consejos simples pero efectivos como siempre dejar espacio para uno más en las reuniones, de tal manera que si ocurre una eventualidad o alguien se quiere integrar o recordamos a alguien podamos integrarlo y se sienta de la manera más natural posible, ayudando a no sentirse excluidas a las personas.


Image

Como establecer correctamente las zonas donde trabajamos -si es que realizamos trabajo desde casa- y donde descansamos de tal manera que no hay una confusión mental y de ánimo. 

Como entender que tanto nos afecta el desorden y que tanto necesitamos. En esto se desmarca un poco de la filosofía de Marie Kondo, ya que a veces si necesitamos cosas inútiles pero que denotan nuestra personalidad, que no solamente nos recuerdan lo que somos y lo que nos gusta, sino que lo comunican al mundo, como bastiones donde podemos descansar partes de nosotros mismos.

Este libro es parte de una serie que el autor ha hecho acerca del Hygge y que en este caso busca que lo integremos en nuestro hogar, modificando su estructura, su decoración, las actividades que realizamos en él y cómo y recordándonos que si bien, primero nosotros construimos nuestro hogar, después es el hogar quien nos construye a nosotros.

My Hygge Home es un libro corto, ameno y de lectura rápida que recomiendo



Diego Arquieta

Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.

Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.