Seguramente te ha pasado este escenario: estás en una tienda o mercado, ves una planta que te gusta mucho y te emocionas, imaginas donde ponerla y como se verá, como la vas a cuidar y todo. La compras y te la llevas a tu casa emocionado de que quedó excelente. Pasan los días y vas viendo como pierde vigor, ya no se ve tan bien. Le echas más agua, la cambias de lugar. ¿Será falta de fertilizante? No puede ser, es nueva.
Y la planta va decayendo. En algunos casos afortunados, sobrevive pero ya completamente diferente. En otros -la mayoría realmente- muere la planta.
Pasa 1 vez. Dos. Tres. Hasta que te haces a la idea que las plantas no son lo tuyo. Y desistes.
El problema no es realmente tuyo -bueno, una parte si- sino de donde viene la planta. Y del vendedor que hasta el momento nunca me ha tocado uno que diga la clave de todo esto: Adaptación.
Todas las plantas que están a la venta en mercados y tiendas viven previamente en entornos muy diferentes tanto al de exhibición como al que tendrás en tu casa y su destino final. Nacen siendo pensadas como mercancía por lo que se les busca la mayor rentabilidad. ¿Qué significa esto? A saber:
- - Crecimiento acelerado
- - Vistosidad máxima
- - Floración en exceso -a costa de la salud de otras partes-
¿Y qué tiene de malo? Que para conseguir todo ello se necesita de un ambiente muy específico: nutrientes constantes, húmedad controlada, luz medida, insecticidas a tutiplen y cascoporro.
Por eso cuando la llevas a tu hogar, lo resiente. Le haz cambiado todo y lo más probable es que a peor. Lo cual no necesariamente es malo porque el entorno donde creció no es uno realista ni donde pueda vivir todos los años que debería -pues un exceso de todo provoca un estrés también que acorta la vida- pero si requiere de un proceso de adaptación.
Estoy seguro que has visto plantas crecer en pleno sol en medio de la banqueta desafiando toda lógica y probabilidades. Pero si esa misma planta la hubieras comprado y la hubieras ido a dejar en esa banqueta, moriría al primer día de sol -al menos aquí en Monterrey-.
Lo mejor que podemos hacer siempre para nuestro jardín y hogar es germinar las plantas, que crezcan siempre donde van a estar. Después de todo, en la naturaleza las plantas no se mueven de lugar. (bueno hay plantas caminantes y plantas que van con las mareas pero son casos específicos)
Pero eso conlleva mucho tiempo y cuidado por lo que regresamos a comprar, que sigue siendo una excelente opción una vez que sabemos precisamente eso de la adaptación.
Que es simplemente suavizar la transición de entre donde creció y donde estará. ¿Cómo saber donde creció? Recordando que es un negocio y por lo tanto estuvo en condiciones óptimas: Sin luz solar directa, sin mucho viento, sin sequedad -ni en sustrato ni en ambiente- con fertilizante semanal o incluso más frecuente.
Esto es el caso más común.
Por eso al llevarlas a nuestra casa hay que llevar un proceso de adaptación que vaya entremezclando los ambientes.
Primero investigar si es apta para el espacio donde va a estar ya que si no lo es, habrá que pensar en ubicarla en otro lado.
Segundo será investigar los cuidados que requiere para ir mezclando días con más luz y menos.
Por ejemplo, si tu planta es de sol directo -y este es uno de los escenarios que más problemas causa- llegas a tu casa y la pones donde le da el sol todo el día. Después de todo, te dijeron que era de sol directo y tú la has visto muy probablemente en otros lugares estando en el sol. Pero lo ideal es transicionar: primero un par de semanas que reciba el sol directo 2 o 3 horas por la mañana -el sol más suave- e ir aumentando gradualmente.
Tercero: Días con más agua y menos.
Cuarto será observar cómo tolera el viento donde estará.
Esta es un poco difícil, lo admito. Pero hay signos que podemos buscar. Si las hojas empiezan a enroscarse o ponerse amarillas y arrugadas a pesar de que las demás condiciones son correctas, es muy probable que sea el viento.
Y por último, al principio sí podría ser incluso necesario fertilizar e ir espaciando en el tiempo su alimentación.
Tener un plan de adaptación hará que el ratio de éxito en nuestras nuevas adquisiciones se acerque cada vez más al 100% de éxitos.
¿Cuál ha sido tu mayor desafío al adaptar plantas nuevas? ¡Comparte tus experiencias!
Seguramente te ha pasado este escenario: estás en una tienda o mercado, ves una planta que te gusta mucho y te emocionas, imaginas donde ponerla y como se verá, como la vas a cuidar y todo. La compras y te la llevas a tu casa emocionado de que quedó excelente. Pasan los días y vas viendo como pierde vigor, ya no se ve tan bien. Le echas más agua, la cambias de lugar. ¿Será falta de fertilizante? No puede ser, es nueva.
Y la planta va decayendo. En algunos casos afortunados, sobrevive pero ya completamente diferente. En otros -la mayoría realmente- muere la planta.
Pasa 1 vez. Dos. Tres. Hasta que te haces a la idea que las plantas no son lo tuyo. Y desistes.
El problema no es realmente tuyo -bueno, una parte si- sino de donde viene la planta. Y del vendedor que hasta el momento nunca me ha tocado uno que diga la clave de todo esto: Adaptación.
Todas las plantas que están a la venta en mercados y tiendas viven previamente en entornos muy diferentes tanto al de exhibición como al que tendrás en tu casa y su destino final. Nacen siendo pensadas como mercancía por lo que se les busca la mayor rentabilidad. ¿Qué significa esto? A saber:
- - Crecimiento acelerado
- - Vistosidad máxima
- - Floración en exceso -a costa de la salud de otras partes-
¿Y qué tiene de malo? Que para conseguir todo ello se necesita de un ambiente muy específico: nutrientes constantes, húmedad controlada, luz medida, insecticidas a tutiplen y cascoporro.
Por eso cuando la llevas a tu hogar, lo resiente. Le haz cambiado todo y lo más probable es que a peor. Lo cual no necesariamente es malo porque el entorno donde creció no es uno realista ni donde pueda vivir todos los años que debería -pues un exceso de todo provoca un estrés también que acorta la vida- pero si requiere de un proceso de adaptación.
Estoy seguro que has visto plantas crecer en pleno sol en medio de la banqueta desafiando toda lógica y probabilidades. Pero si esa misma planta la hubieras comprado y la hubieras ido a dejar en esa banqueta, moriría al primer día de sol -al menos aquí en Monterrey-.
Lo mejor que podemos hacer siempre para nuestro jardín y hogar es germinar las plantas, que crezcan siempre donde van a estar. Después de todo, en la naturaleza las plantas no se mueven de lugar. (bueno hay plantas caminantes y plantas que van con las mareas pero son casos específicos)
Pero eso conlleva mucho tiempo y cuidado por lo que regresamos a comprar, que sigue siendo una excelente opción una vez que sabemos precisamente eso de la adaptación.
Que es simplemente suavizar la transición de entre donde creció y donde estará. ¿Cómo saber donde creció? Recordando que es un negocio y por lo tanto estuvo en condiciones óptimas: Sin luz solar directa, sin mucho viento, sin sequedad -ni en sustrato ni en ambiente- con fertilizante semanal o incluso más frecuente.
Esto es el caso más común.
Por eso al llevarlas a nuestra casa hay que llevar un proceso de adaptación que vaya entremezclando los ambientes.
Primero investigar si es apta para el espacio donde va a estar ya que si no lo es, habrá que pensar en ubicarla en otro lado.
Segundo será investigar los cuidados que requiere para ir mezclando días con más luz y menos.
Por ejemplo, si tu planta es de sol directo -y este es uno de los escenarios que más problemas causa- llegas a tu casa y la pones donde le da el sol todo el día. Después de todo, te dijeron que era de sol directo y tú la has visto muy probablemente en otros lugares estando en el sol. Pero lo ideal es transicionar: primero un par de semanas que reciba el sol directo 2 o 3 horas por la mañana -el sol más suave- e ir aumentando gradualmente.
Tercero: Días con más agua y menos.
Cuarto será observar cómo tolera el viento donde estará.
Esta es un poco difícil, lo admito. Pero hay signos que podemos buscar. Si las hojas empiezan a enroscarse o ponerse amarillas y arrugadas a pesar de que las demás condiciones son correctas, es muy probable que sea el viento.
Y por último, al principio sí podría ser incluso necesario fertilizar e ir espaciando en el tiempo su alimentación.
Tener un plan de adaptación hará que el ratio de éxito en nuestras nuevas adquisiciones se acerque cada vez más al 100% de éxitos.
¿Cuál ha sido tu mayor desafío al adaptar plantas nuevas? ¡Comparte tus experiencias!