
Bienvenidos a otro "Martes VIVO". Hoy vamos a tocar un tema que seguramente nos está pasando a varios, sobre todo en estos días de calor intenso aquí en Monterrey: regamos nuestras plantas con dedicación, pero aun así, parecen deshidratadas y tristes. ¿Qué está pasando? La respuesta está en un fascinante proceso de intercambio de humedad.
El viaje del agua: de la raíz a las hojas
Para entender el problema, primero debemos saber cómo beben y "sudan" nuestras plantas.
- Absorción 💧: Todo comienza en las raíces. A través de un proceso llamado ósmosis, las raíces absorben el agua del suelo. Piensa en ellas como si fueran popotes (pajitas) súper eficientes que succionan la humedad y los nutrientes disueltos en ella.
- Transpiración 💨: Una vez que el agua viaja por el tallo hasta las hojas, la planta utiliza una pequeña parte para sus procesos como la fotosíntesis. El resto, ¡más del 90%! lo libera a la atmósfera en forma de vapor de agua. Este proceso se llama transpiración y ocurre a través de unos poros diminutos en las hojas llamados estomas. La transpiración es vital, ya que ayuda a la planta a regular su temperatura y a seguir absorbiendo agua desde las raíces, creando un flujo constante.
El efecto del calor intenso: Cuando el "sudor" es excesivo

Aquí es donde el calor entra en juego y complica las cosas. Cuando la temperatura ambiental sube mucho, las plantas aceleran su tasa de transpiración para intentar enfriarse, ¡igual que nosotros sudamos más!
El problema es que, en condiciones de calor extremo, la planta puede llegar a transpirar agua mucho más rápido de lo que sus raíces pueden absorberla del suelo.
En pocas palabras: La velocidad con la que pierde humedad supera la velocidad con la que la gana.
Es por esto que, aunque la tierra esté húmeda, las hojas y los tallos pueden verse caídos y débiles. La planta está en un estado de estrés hídrico, una especie de "golpe de calor" vegetal. No es que no haya agua disponible, es que el sistema de la planta no se da abasto para transportarla a donde se necesita con la rapidez que el calor exige.
¿Qué podemos hacer para ayudarlas?

Ver a nuestras plantas así puede ser frustrante, pero hay varias cosas que podemos hacer para aliviar su estrés durante las olas de calor:
- Riega en el momento adecuado: Lo ideal es regar a primera hora de la mañana o al atardecer. Regar al mediodía, bajo el sol intenso, puede provocar que gran parte del agua se evapore antes de ser absorbida e incluso puede "cocer" las raíces.
- Riego profundo y menos frecuente: Asegúrate de que el agua penetre bien en el sustrato, llegando a las raíces más profundas. Es mejor un riego abundante y espaciado que muchos riegos superficiales.
- Protección solar: Si es posible, mueve tus macetas a un lugar con sombra durante las horas de mayor radiación solar (generalmente entre las 12 p.m. y las 4 p.m.). Para las plantas en jardín, puedes usar mallas de sombreo.
- Acolchado o "mulching": Colocar una capa de materia orgánica (como corteza de pino, paja u hojarasca) sobre la tierra ayuda a mantener la humedad por más tiempo y a regular la temperatura del suelo.
Así que la próxima vez que veas a tus plantas un poco decaídas por el calor, recuerda que están trabajando a marchas forzadas para mantenerse frescas. Con un poco de ayuda y entendiendo su funcionamiento, ¡podemos hacer que pasen el verano mucho más contentas!

Bienvenidos a otro "Martes VIVO". Hoy vamos a tocar un tema que seguramente nos está pasando a varios, sobre todo en estos días de calor intenso aquí en Monterrey: regamos nuestras plantas con dedicación, pero aun así, parecen deshidratadas y tristes. ¿Qué está pasando? La respuesta está en un fascinante proceso de intercambio de humedad.
El viaje del agua: de la raíz a las hojas
Para entender el problema, primero debemos saber cómo beben y "sudan" nuestras plantas.
- Absorción 💧: Todo comienza en las raíces. A través de un proceso llamado ósmosis, las raíces absorben el agua del suelo. Piensa en ellas como si fueran popotes (pajitas) súper eficientes que succionan la humedad y los nutrientes disueltos en ella.
- Transpiración 💨: Una vez que el agua viaja por el tallo hasta las hojas, la planta utiliza una pequeña parte para sus procesos como la fotosíntesis. El resto, ¡más del 90%! lo libera a la atmósfera en forma de vapor de agua. Este proceso se llama transpiración y ocurre a través de unos poros diminutos en las hojas llamados estomas. La transpiración es vital, ya que ayuda a la planta a regular su temperatura y a seguir absorbiendo agua desde las raíces, creando un flujo constante.
El efecto del calor intenso: Cuando el "sudor" es excesivo

Aquí es donde el calor entra en juego y complica las cosas. Cuando la temperatura ambiental sube mucho, las plantas aceleran su tasa de transpiración para intentar enfriarse, ¡igual que nosotros sudamos más!
El problema es que, en condiciones de calor extremo, la planta puede llegar a transpirar agua mucho más rápido de lo que sus raíces pueden absorberla del suelo.
En pocas palabras: La velocidad con la que pierde humedad supera la velocidad con la que la gana.
Es por esto que, aunque la tierra esté húmeda, las hojas y los tallos pueden verse caídos y débiles. La planta está en un estado de estrés hídrico, una especie de "golpe de calor" vegetal. No es que no haya agua disponible, es que el sistema de la planta no se da abasto para transportarla a donde se necesita con la rapidez que el calor exige.
¿Qué podemos hacer para ayudarlas?

Ver a nuestras plantas así puede ser frustrante, pero hay varias cosas que podemos hacer para aliviar su estrés durante las olas de calor:
- Riega en el momento adecuado: Lo ideal es regar a primera hora de la mañana o al atardecer. Regar al mediodía, bajo el sol intenso, puede provocar que gran parte del agua se evapore antes de ser absorbida e incluso puede "cocer" las raíces.
- Riego profundo y menos frecuente: Asegúrate de que el agua penetre bien en el sustrato, llegando a las raíces más profundas. Es mejor un riego abundante y espaciado que muchos riegos superficiales.
- Protección solar: Si es posible, mueve tus macetas a un lugar con sombra durante las horas de mayor radiación solar (generalmente entre las 12 p.m. y las 4 p.m.). Para las plantas en jardín, puedes usar mallas de sombreo.
- Acolchado o "mulching": Colocar una capa de materia orgánica (como corteza de pino, paja u hojarasca) sobre la tierra ayuda a mantener la humedad por más tiempo y a regular la temperatura del suelo.
Así que la próxima vez que veas a tus plantas un poco decaídas por el calor, recuerda que están trabajando a marchas forzadas para mantenerse frescas. Con un poco de ayuda y entendiendo su funcionamiento, ¡podemos hacer que pasen el verano mucho más contentas!

Diego Arquieta
Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.
Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.
