Lo que leí: El enemigo conoce el sistema

Le doy:


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Hay hechos que marcan un antes y un después en la historia de la humanidad. La agricultura, la escritura, la primera ciudad son ejemplos claros. Quizá menos reconocido todavía es la creación de internet. Una invención que nació con un objetivo y una intención claramente diferente, en su predecesor ARPANET y que no pudo contenerse debido a su significado: el ser humano busca primordialmente la interconexión. Somos seres sociales.

Se ve esto en nuestras familias, nuestras colonias y nuestras ciudades. Somos seres que buscamos la interacción con los demás por una gran cantidad de medios. Cuando nuestra tecnología permitió al fin aumentar esta interacción a gente de todo el globo, era imposible detenerlo.

Pero no es una tecnología que sea abierta, libre y democrática, por más que algunas personas y entidades quieran hacerlo notar así. Son conexiones controladas, supervisadas y aprovechadas en beneficio de unos pocos, que a través del tiempo han intentado cada vez más censurar, controlar y exprimir esta herramienta en beneficio propio y detrimento de los demás.

En una utopía, internet sería realmente libre, democrático, sin censurar y descentralizado. Hoy no es así. Y de eso trata precisamente el libro, contando cómo a través de la historia de esta increíble herramienta ha habido gran cantidad de conflictos, daños a personas y ciudades, violaciones a los derechos humanos y demás atrocidades. Sin embargo siempre ha existido la resistencia.

Personas que entienden que el poder no debe estar en manos de unos pocos avariciosos. Que se puede aspirar a más. Mientras que compañías y personas como las de la red social más utilizada no le importa recopilar, administrar y vender información que no ceden sus usuarios conscientemente, hay otros luchando por que se respete la dignidad humana.

Así, el libro explica por ejemplo, que cerca de sus inicios, Mark Zuckerberg experimentó con varios millones de usuarios presentándoles un feed de noticias distinto. A ciertos millones les puso un feed bastante negativo, noticias malas y pesimistas. A otro lo contrario. Y a un tercer grupo le mostró noticias bastante grises, ni buenas ni malas, pero también bastante apasionales. ¿Qué descubrió? Nos moldea nuestro entorno.

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Puede sonar obvio pero las implicaciones son poderosas. El grupo con noticias pesimistas hacía a su vez publicaciones y tenía comportamientos peores. Más violentos, igual de pesimistas, discriminantes, etc. Los que tenían noticias positivas era lo contrario. Y los neutros descubrieron que entraban en una especie de sopor, donde no querían interactuar con nada ni nadie.

Manipulación. Eso fue lo que descubrieron que podían hacer. No solamente esto, sino que crearon algoritmos que sacaban más información de la gente basándose en sus pautas de comportamientos, mensajes y demás.

Gobiernos como el estadounidense también, fuera de las redes sociales, ha sido expuesto utilizando software en distintas áreas gubernamentales cuyo objetivo primordial es facilitar el trabajo, pero que iba altamente cargado de prejuicios. Así, por ejemplo, un software especializado para ayudar a tribunales, era racista. Sugiriendo penas mayores y más graves en casos contra personas de color.

Explica también cómo empresas como Google ya tienen prácticamente toda la información de nosotros. Nuestras caras escaneadas en segundo plano por las cámaras móviles. Nuestros nips y contraseñas deducidas en base a reconocimiento de patrones. Nuestros secretos guardados por un micrófono que nunca cesa de escuchar.

No importa que las empresas digan que no lo hacen, porque lo hacen. No importa que digan en sus contratos sus limitaciones, porque no las tienen. ¿Las consecuencias? Multas que les salen baratas y por contra obtienen información que les beneficia en mucho más dinero y ganancias. 


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Narra el ejemplo de David Dao, a quien United Airlines sacó agresivamente de uno de sus vuelos a pesar de que había pagado en tiempo y forma todo su viaje. ¿La razón? Habían sobrevendido el vuelo. Pero, ¿por qué David Dao fue sacado contra su voluntad? Las aerolíneas tienen algoritmos que les permiten saber la importancia de sus pasajeros y así determinaron que para ellos, David era el menos valioso. Entonces no importaba si no volvía jamás a usar la aerolínea, estaba pronosticado así.

Este libro sin duda no es de fácil digestión. La autora investigó y vaya si lo hizo, para hablar de muchos de los temas de los últimos años que han marcado a la historia. Como Microsoft es dominante únicamente por el acuerdo que tuvo en sus inicios con IBM, pacto propiciado por la madre de Bill Gates y sus contactos.

De cómo Zuckerberg “robó” la red social, pues fue un encargo que le hicieron dos compañeros, no su idea. Y al ver el potencial decidió adueñarse de ella. Como extorsionó al campus de su universidad al haber sacado información de todos y así iniciar “con pie derecho”.

O de cómo Steve Jobs “traicionó” al open source, primero usándolo como eslogan publicitario para después cerrar todo su aporte de software y privatizarlo. O de cómo mintió sabiendo perfectamente que sus iPods serían usados principalmente para piratear, pero eso les permitiría tener posición dominante en el mundo de la música.

Aunque también relata cosas positivas. Como la fundación de Wikipedia en un claro intento de democratizar y humanizar el conocimiento. De cómo Richard Stallman y su lucha por el software libre ha logrado dar poder al usuario para llevar por el camino correcto a los sistemas y el internet. 

Un libro al que le doy 4 estrellas únicamente porque siento que la autora parece tener prisa por contarlo todo. Va soltando hechos, información, contextos y demás a tutiplén de una manera que se siente comprimida y apresurada. 

Aún así, lo recomiendo ampliamente, aunque no deje indiferente a nadie y pueda aumentar la paranoia actual hacia las comunicaciones y el internet. Considero que siempre la mejor arma es estar informado.

Le doy:


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Hay hechos que marcan un antes y un después en la historia de la humanidad. La agricultura, la escritura, la primera ciudad son ejemplos claros. Quizá menos reconocido todavía es la creación de internet. Una invención que nació con un objetivo y una intención claramente diferente, en su predecesor ARPANET y que no pudo contenerse debido a su significado: el ser humano busca primordialmente la interconexión. Somos seres sociales.

Se ve esto en nuestras familias, nuestras colonias y nuestras ciudades. Somos seres que buscamos la interacción con los demás por una gran cantidad de medios. Cuando nuestra tecnología permitió al fin aumentar esta interacción a gente de todo el globo, era imposible detenerlo.

Pero no es una tecnología que sea abierta, libre y democrática, por más que algunas personas y entidades quieran hacerlo notar así. Son conexiones controladas, supervisadas y aprovechadas en beneficio de unos pocos, que a través del tiempo han intentado cada vez más censurar, controlar y exprimir esta herramienta en beneficio propio y detrimento de los demás.

En una utopía, internet sería realmente libre, democrático, sin censurar y descentralizado. Hoy no es así. Y de eso trata precisamente el libro, contando cómo a través de la historia de esta increíble herramienta ha habido gran cantidad de conflictos, daños a personas y ciudades, violaciones a los derechos humanos y demás atrocidades. Sin embargo siempre ha existido la resistencia.

Personas que entienden que el poder no debe estar en manos de unos pocos avariciosos. Que se puede aspirar a más. Mientras que compañías y personas como las de la red social más utilizada no le importa recopilar, administrar y vender información que no ceden sus usuarios conscientemente, hay otros luchando por que se respete la dignidad humana.

Así, el libro explica por ejemplo, que cerca de sus inicios, Mark Zuckerberg experimentó con varios millones de usuarios presentándoles un feed de noticias distinto. A ciertos millones les puso un feed bastante negativo, noticias malas y pesimistas. A otro lo contrario. Y a un tercer grupo le mostró noticias bastante grises, ni buenas ni malas, pero también bastante apasionales. ¿Qué descubrió? Nos moldea nuestro entorno.

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Puede sonar obvio pero las implicaciones son poderosas. El grupo con noticias pesimistas hacía a su vez publicaciones y tenía comportamientos peores. Más violentos, igual de pesimistas, discriminantes, etc. Los que tenían noticias positivas era lo contrario. Y los neutros descubrieron que entraban en una especie de sopor, donde no querían interactuar con nada ni nadie.

Manipulación. Eso fue lo que descubrieron que podían hacer. No solamente esto, sino que crearon algoritmos que sacaban más información de la gente basándose en sus pautas de comportamientos, mensajes y demás.

Gobiernos como el estadounidense también, fuera de las redes sociales, ha sido expuesto utilizando software en distintas áreas gubernamentales cuyo objetivo primordial es facilitar el trabajo, pero que iba altamente cargado de prejuicios. Así, por ejemplo, un software especializado para ayudar a tribunales, era racista. Sugiriendo penas mayores y más graves en casos contra personas de color.

Explica también cómo empresas como Google ya tienen prácticamente toda la información de nosotros. Nuestras caras escaneadas en segundo plano por las cámaras móviles. Nuestros nips y contraseñas deducidas en base a reconocimiento de patrones. Nuestros secretos guardados por un micrófono que nunca cesa de escuchar.

No importa que las empresas digan que no lo hacen, porque lo hacen. No importa que digan en sus contratos sus limitaciones, porque no las tienen. ¿Las consecuencias? Multas que les salen baratas y por contra obtienen información que les beneficia en mucho más dinero y ganancias. 


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Narra el ejemplo de David Dao, a quien United Airlines sacó agresivamente de uno de sus vuelos a pesar de que había pagado en tiempo y forma todo su viaje. ¿La razón? Habían sobrevendido el vuelo. Pero, ¿por qué David Dao fue sacado contra su voluntad? Las aerolíneas tienen algoritmos que les permiten saber la importancia de sus pasajeros y así determinaron que para ellos, David era el menos valioso. Entonces no importaba si no volvía jamás a usar la aerolínea, estaba pronosticado así.

Este libro sin duda no es de fácil digestión. La autora investigó y vaya si lo hizo, para hablar de muchos de los temas de los últimos años que han marcado a la historia. Como Microsoft es dominante únicamente por el acuerdo que tuvo en sus inicios con IBM, pacto propiciado por la madre de Bill Gates y sus contactos.

De cómo Zuckerberg “robó” la red social, pues fue un encargo que le hicieron dos compañeros, no su idea. Y al ver el potencial decidió adueñarse de ella. Como extorsionó al campus de su universidad al haber sacado información de todos y así iniciar “con pie derecho”.

O de cómo Steve Jobs “traicionó” al open source, primero usándolo como eslogan publicitario para después cerrar todo su aporte de software y privatizarlo. O de cómo mintió sabiendo perfectamente que sus iPods serían usados principalmente para piratear, pero eso les permitiría tener posición dominante en el mundo de la música.

Aunque también relata cosas positivas. Como la fundación de Wikipedia en un claro intento de democratizar y humanizar el conocimiento. De cómo Richard Stallman y su lucha por el software libre ha logrado dar poder al usuario para llevar por el camino correcto a los sistemas y el internet. 

Un libro al que le doy 4 estrellas únicamente porque siento que la autora parece tener prisa por contarlo todo. Va soltando hechos, información, contextos y demás a tutiplén de una manera que se siente comprimida y apresurada. 

Aún así, lo recomiendo ampliamente, aunque no deje indiferente a nadie y pueda aumentar la paranoia actual hacia las comunicaciones y el internet. Considero que siempre la mejor arma es estar informado.

Diego Arquieta

Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.

Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.