¡Feliz viernes de bichos! Y hoy le toca a una de las amigas más presentes, geniales y divertidas del jardín: La araña saltarina –Phidippus mystaceus–. Pero primero, su ficha técnica:
Tamaño: Las hembras suelen medir entre 8 y 12 milímetros de longitud corporal, mientras que los machos son un poco más pequeños, generalmente entre 6 y 10 milímetros. (Estas medidas no incluyen las patas).
Alimentación: Son cazadoras activas y se alimentan principalmente de una variedad de insectos pequeños y otros arácnidos. Su dieta puede incluir moscas, mosquitos, polillas pequeñas, escarabajos pequeños, e incluso otras arañas. No desprecian casi ningún insecto que puedan dominar.
La verdad, tengo que confesar que este tipo de bichos tienen un lugar especial en mí desde aquella vez que vi uno y al acercarme, volteó directamente a ver a los ojos. Sin correr. Sin moverme. Sus grandes ojos fijando su mirada en mí, como dudando. Como reflexionando.
Si bien las arañas son conocidas por fabricar telarañas y complejas estructuras, el caso de la Saltadora es un poco diferente. Sí hace telaraña, pero la usa como línea de vida. Cuando va a efectuar un salto, pega un extremo donde se encuentra, por si no llega a su destino o algo sucede tiene cómo salvarse.
También la usa para aventarse al viento y tener como regresar si es que no encuentra un destino cómodo. Y usa su telaraña para elaborar pequeñas casitas donde pasa tiempo en que no se encuentra activa.
Sus grandes ojos le dan una visión extraordinaria, necesaria para cazar de una manera tan activa. Ven a color y se cree que algo parecido a “alta definición” con los ojos frontales. Sin embargo tiene otros ojos más a los costados de su cabeza que, si bien no son igual de complejos, le permiten tener una visión de prácticamente 360 grados para estar siempre al pendiente de su entorno.
Parte de su nombre científico: “mystaceus” es referente a unos pequeños bigotes que tiene en su rostro. Entiendo que algunos de ustedes temen a las arañas –insisto que sin razón– y en este caso tampoco hay motivos de alarma. Su veneno es completamente inofensivo para los humanos, sin conocerse casos incluso de alergia. Únicamente sirve para sus pequeñas presas.
Dato curioso
Sus movimientos no salen de músculos, sino de cambios en su presión arterial. Esto lo hacen con unos pequeños músculos pero en su espalda, que se contraen de golpe enviando a gran presión sangre hacia sus patas haciendo que se extiendan de golpe.
Hay muchísimas variedades de esta pequeña araña que como siempre son grandes aliadas en el jardín pues ayudan a mantener un ecosistema saludable con su presencia. Y si te toca verlas acechar a sus presas, saltar o construir sus pequeños nidos, ten en cuenta que estás ante uno de los seres más increíbles que existen.
¡Nos vemos el siguiente viernes!
¡Feliz viernes de bichos! Y hoy le toca a una de las amigas más presentes, geniales y divertidas del jardín: La araña saltarina –Phidippus mystaceus–. Pero primero, su ficha técnica:
Tamaño: Las hembras suelen medir entre 8 y 12 milímetros de longitud corporal, mientras que los machos son un poco más pequeños, generalmente entre 6 y 10 milímetros. (Estas medidas no incluyen las patas).
Alimentación: Son cazadoras activas y se alimentan principalmente de una variedad de insectos pequeños y otros arácnidos. Su dieta puede incluir moscas, mosquitos, polillas pequeñas, escarabajos pequeños, e incluso otras arañas. No desprecian casi ningún insecto que puedan dominar.
La verdad, tengo que confesar que este tipo de bichos tienen un lugar especial en mí desde aquella vez que vi uno y al acercarme, volteó directamente a ver a los ojos. Sin correr. Sin moverme. Sus grandes ojos fijando su mirada en mí, como dudando. Como reflexionando.
Si bien las arañas son conocidas por fabricar telarañas y complejas estructuras, el caso de la Saltadora es un poco diferente. Sí hace telaraña, pero la usa como línea de vida. Cuando va a efectuar un salto, pega un extremo donde se encuentra, por si no llega a su destino o algo sucede tiene cómo salvarse.
También la usa para aventarse al viento y tener como regresar si es que no encuentra un destino cómodo. Y usa su telaraña para elaborar pequeñas casitas donde pasa tiempo en que no se encuentra activa.
Sus grandes ojos le dan una visión extraordinaria, necesaria para cazar de una manera tan activa. Ven a color y se cree que algo parecido a “alta definición” con los ojos frontales. Sin embargo tiene otros ojos más a los costados de su cabeza que, si bien no son igual de complejos, le permiten tener una visión de prácticamente 360 grados para estar siempre al pendiente de su entorno.
Parte de su nombre científico: “mystaceus” es referente a unos pequeños bigotes que tiene en su rostro. Entiendo que algunos de ustedes temen a las arañas –insisto que sin razón– y en este caso tampoco hay motivos de alarma. Su veneno es completamente inofensivo para los humanos, sin conocerse casos incluso de alergia. Únicamente sirve para sus pequeñas presas.
Dato curioso
Sus movimientos no salen de músculos, sino de cambios en su presión arterial. Esto lo hacen con unos pequeños músculos pero en su espalda, que se contraen de golpe enviando a gran presión sangre hacia sus patas haciendo que se extiendan de golpe.
Hay muchísimas variedades de esta pequeña araña que como siempre son grandes aliadas en el jardín pues ayudan a mantener un ecosistema saludable con su presencia. Y si te toca verlas acechar a sus presas, saltar o construir sus pequeños nidos, ten en cuenta que estás ante uno de los seres más increíbles que existen.
¡Nos vemos el siguiente viernes!

Diego Arquieta
Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.
Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.