El primer paso

Empiezo esta página nueva porque encuentro difícil hallar un público que escuche lo que tengo que decir. Conforme pasan los años, me voy sintiendo más encerrado dentro de mi cabeza y las palabras y las ideas empiezan a rebotar dentro de mi cráneo hasta que fracturan un pedazo y salen, casi nunca en momento oportunos. Y es que es innegable el paso del tiempo: me queda menos tiempo libre entre trabajos y proyectos personales, y a mis amistades y conocidos les pasa igual. Coincidir, aunque mágico siempre, se vuelve esporádico y difícil al avanzar de los días.
No es tampoco una necesidad nueva. No es esta mi primer página, existen otras todavía donde he intentado, aunque no igual, si algo parecido. Literatura y Música, Pensamiento Crítico, Ultimate Cross Training, Biosfera… incluso parece que no me callo, aunque la verdad no hablo mucho. Puedo pasar días sin casi externar palabra alguna, dialogando internamente sobre universos que no existen; o sobre el universo que si existe pero que se nos escapa por versarnos en lo cotidiano.

Y aquí estoy, empezando esta nueva etapa, dando un primer paso sin estar realmente preparado. Las cosas son así, si esperas demasiado se pierde el tren. Si empacas de más, pierdes oportunidades. Empiezo este andar mutilado, porque así me siento hoy particularmente. A veces uno declina, hay momentos que necesariamente deben perderse, para poder ganar algo después. Todo es plan y estrategia, el problema es que las emociones no siempre lo saben. Se pierden muchos mensajes entre el razonamiento y el sentimiento. ¿Por qué no abre, el cerebro, una puerta entre ambos y les deja dialogar? ¿Será que lejos de diálogo, una guerra nacerá?

En fin. Bienvenidos a este nuevo lugar, donde compartiré lo que pienso, siento, sé, opino, mesuro, cavilo… y demás sobre prácticamente cualquier cosa. Casi como un diario, pero sin ser diario. Gracias por venir.