
La depresión se instala en casa durante el invierno. Y esto ha sido así desde siempre. Incluso aquí en Monterrey, no es raro que la gente suela sentirse algo más triste cuando estamos en estas temporadas de amor, regalos, villancicos y frío.
Aunque no está establecido como un facto y se sigue estudiando la relación entre la depresión y las estaciones, es sabido que somos seres solares. Necesitamos del Sol, de su luz directa y su calor para que nuestro cuerpo funcione de la mejor manera. Conforme llega el invierno y las horas de luz disminuyen, muchas personas pueden sentir que también se afecta su estado de ánimo. La tristeza y la melancolía suelen estar más presentes. De repente, no sólo el día es más gris, sino también nuestra perspectiva y nuestro humor.


Sin embargo, saber que está esta posibilidad y factor, es siempre un aliciente poderoso para poder tomar cartas en el asunto. Consumir suplementos de vitamina D que ayuden a nuestro ritmo circadiano. Salir más tiempo en horas donde haya luz solar. Rodearnos de situaciones, pasatiempos y personas que nos aporten felicidad y bienestar -hygge, ¿recuerdan?- son nuestras mejores defensas para evitar que nuestro ánimo baje.
¿Y qué mejor pretexto para salir a caminar y ver a los que amas? El ánimo peligra en soledad. Pero unidos no hay mal que no se pueda vencer.

La depresión se instala en casa durante el invierno. Y esto ha sido así desde siempre. Incluso aquí en Monterrey, no es raro que la gente suela sentirse algo más triste cuando estamos en estas temporadas de amor, regalos, villancicos y frío.
Aunque no está establecido como un facto y se sigue estudiando la relación entre la depresión y las estaciones, es sabido que somos seres solares. Necesitamos del Sol, de su luz directa y su calor para que nuestro cuerpo funcione de la mejor manera. Conforme llega el invierno y las horas de luz disminuyen, muchas personas pueden sentir que también se afecta su estado de ánimo. La tristeza y la melancolía suelen estar más presentes. De repente, no sólo el día es más gris, sino también nuestra perspectiva y nuestro humor.


Sin embargo, saber que está esta posibilidad y factor, es siempre un aliciente poderoso para poder tomar cartas en el asunto. Consumir suplementos de vitamina D que ayuden a nuestro ritmo circadiano. Salir más tiempo en horas donde haya luz solar. Rodearnos de situaciones, pasatiempos y personas que nos aporten felicidad y bienestar -hygge, ¿recuerdan?- son nuestras mejores defensas para evitar que nuestro ánimo baje.
¿Y qué mejor pretexto para salir a caminar y ver a los que amas? El ánimo peligra en soledad. Pero unidos no hay mal que no se pueda vencer.

Diego Arquieta
Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.
Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.
