
Al ver a mi alrededor pareciera que el aprendizaje es algo que se deja de hacer ya siendo adulto. Es como un: “Felicidades, encontraste trabajo. Ahora súmete en el estancamiento intelectual.”
Observa a tu alrededor y dime si ves algo similar. Cuándo fue la última vez que alguien cercano en su adultez, no digo que se meta a un curso tal cual, sino que le dedicó un tiempo considerable al aprendizaje de algo. ¿Cuándo abandonamos la maravilla de aprender?
Esto incluso está documentado en estudios de andragogía, que es una rama de la ciencia enfocada en enseñar a los adultos a aprender. Saliendo del último nivel de estudios, las personas tienden a abandonar casi todo entrenamiento mental, a pesar de saber los beneficios que conlleva.

Viendo este panorama, la pregunta clave es: si decidimos romper con ese estancamiento, ¿cómo lo hacemos de forma efectiva?
En el pasado post hablamos sobre la metacognición —entender cómo aprendemos mejor— y el pensamiento crítico —evaluar si realmente estamos progresando sin engañarnos a nosotros mismos—
Todo esto está muy bien, pero nos faltan las técnicas y herramientas para aprender realmente. Ya identificamos nuestro mejor lugar, mejor tema y contenido, nuestro mejor momento y sabemos cómo evaluarnos, ahora: ¿Cómo aprendo?
Herramientas del aprendizaje
¿Recuerdas lo que nos solían aconsejar los maestros? Al menos en mi caso, prácticamente siempre fue lo mismo: Repasa, contesta formularios, vuelve a repasar, pregúntense entre alumnos, haz ejercicios y compara con las respuestas. Obvio, ¿no? Sin embargo esto no es lo mejor para aprender algo nuevo.
1. Recuperación activa
En lugar de consumir información de forma pasiva (leyendo o escuchando), la recuperación activa consiste en hacer el esfuerzo mental de recordar la información que ya has estudiado. Es una de las técnicas más potentes que existen.
- ¿Cómo aplicarla?
- Autoevaluaciones: Al final de una sesión de estudio, cierra el libro y escribe o di en voz alta todo lo que recuerdes.
- Flashcards: Úsalas para poner a prueba tu memoria, no solo para repasar. El acto de tratar de recordar la respuesta antes de voltear la tarjeta es lo que fortalece la conexión neuronal.
- Preguntas prácticas: Responde preguntas de exámenes de práctica o inventa tus propias preguntas sobre el material.
¿Por qué funciona? Cada vez que recuperas un recuerdo, este no solo se refuerza, sino que se vuelve más fácil de acceder en el futuro. Este proceso crea rutas neuronales más fuertes y duraderas.

2. Repetición espaciada
La repetición espaciada se basa en el "efecto de espaciado", que demuestra que aprendemos y retenemos mejor la información cuando la repasamos en intervalos de tiempo crecientes. Es lo opuesto a estudiar todo de golpe la noche anterior a un examen (sí, lamento decirlo. Todo ese sacrificio estuvo mal empleado)
- ¿Cómo aplicarla?
- Repasa el material nuevo poco después de haberlo aprendido (por ejemplo, al día siguiente).
- Luego, al ver que te es más sencillo recordar, aumenta gradualmente el tiempo entre cada sesión de repaso (a los 3 días, a la semana, a las 2 semanas, etc.).
- Puedes usar aplicaciones como Anki o Quizlet, que automatizan este proceso.
- ¿Por qué funciona? Espaciar el aprendizaje combate la "curva del olvido". Cada vez que estás a punto de olvidar algo y lo repasas, le indicas a tu cerebro que esa información es importante y que debe almacenarla a largo plazo.

3. Práctica entremezclada
En lugar de estudiar un solo tema en bloque (por ejemplo, solo matemáticas durante una hora), la práctica entremezclada implica alternar entre diferentes temas o tipos de problemas durante una misma sesión de estudio.
- ¿Cómo aplicarla?
- Si estudias matemáticas, en lugar de hacer 20 problemas de suma seguidos, haz uno de suma, uno de resta, uno de multiplicación y luego repite.
- Si estudias idiomas, mezcla vocabulario, gramática y práctica de conversación en la misma sesión.
¿Por qué funciona? Esta técnica obliga a tu cerebro a no solo saber cómo ejecutar una solución, sino también a discernir cuándo y por qué aplicar cada una. Mejora la capacidad de transferir el conocimiento a nuevas situaciones.

4. Elaboración
Considero que esta era la favorita de Richard Feynman, quien incluso tiene una técnica de aprendizaje que lleva su nombre.
(La siguiente frase la voy a introducir como un bloque diferente en la página, únicamente como referencia, no como parte del contenido del post que yo estoy escribiendo)
“Si no puedes explicar algo de forma sencilla, entonces no lo entiendes”
La elaboración consiste en darle significado a la nueva información conectándola con conocimientos que ya posees. Se trata de preguntarte "cómo" y "por qué" funcionan las cosas.
- ¿Cómo aplicarla?
- Analogías y metáforas: Compara el nuevo concepto con algo que ya entiendes bien (ej. "el flujo de electrones en un circuito es como el flujo de agua en una tubería").
- Enseña a otros: Explicar un concepto a otra persona te obliga a simplificarlo y a entenderlo a un nivel más profundo.
- Relaciónalo con tu vida: ¿Cómo se aplica este conocimiento a tus experiencias personales o a tus metas?
- ¿Por qué funciona? Al crear estas conexiones, construyes una red de información en tu cerebro. Cuantas más conexiones tenga un concepto, más fácil será recordarlo y utilizarlo en el futuro.

Caso de estudio: Aprender un idioma - Parte dos
Entonces, retomemos con el ejemplo del post anterior. Imaginemos que buscar aprender un idioma y ahora toca aplicar lo aprendido en este post.
- Elige el idioma que quieres aprender y crea tus lecciones. Pueden ser las que ya vienen predefinidas en el contenido que vas a consumir. Pero al finalizar, pregúntate qué entendiste de la lección. Si tienes tiempo y oportunidad elabora alguna tarjetas con preguntas y sus respuestas al reverso. Recuerda: trata de responder primero de memoria y después validas.
- En tu día a día vas aprendiendo nuevos temas y avanzando. Cada cierto tiempo, trata de recordar una lección previa. Después de ello, haz un repaso breve, sobre todo en lo que fallaste en recordar.
- Estudiando el idioma hay muchas cosas diferentes que puedes entremezclar para diversificar la lección. Puedes empezar primero combinando lecciones de puro texto con lecciones auditivas. También puedes intercalar temas: de estructura de lenguaje pasas a comunicación informal diaria del idioma.
- Y al final, trata de explicarle a alguien. Si no tienes alguien que te ayude, imagina que le explicarás a un niño lo que has estado aprendiendo. Cómo se estructura el lenguaje y en qué se diferencia del idioma que ya conoces.
Mientras escribía esta guía me di cuenta que hay mucho tema por abordar y me dejé cosas en el tintero. Dime si te gustaría que profundice más en hablar sobre las herramientas del aprendizaje o en el método Feynman que mencioné al final el cual es buenísimo para convertir cualquier tema complejo en algo sencillo.
¡Mucho éxito si decides continuar aprendiendo! Estoy seguro que te esperan muchas aventuras si decides ser autodidacta, decisión que considero es de las mejores que puede tomar alguien en la vida.

Al ver a mi alrededor pareciera que el aprendizaje es algo que se deja de hacer ya siendo adulto. Es como un: “Felicidades, encontraste trabajo. Ahora súmete en el estancamiento intelectual.”
Observa a tu alrededor y dime si ves algo similar. Cuándo fue la última vez que alguien cercano en su adultez, no digo que se meta a un curso tal cual, sino que le dedicó un tiempo considerable al aprendizaje de algo. ¿Cuándo abandonamos la maravilla de aprender?
Esto incluso está documentado en estudios de andragogía, que es una rama de la ciencia enfocada en enseñar a los adultos a aprender. Saliendo del último nivel de estudios, las personas tienden a abandonar casi todo entrenamiento mental, a pesar de saber los beneficios que conlleva.

Viendo este panorama, la pregunta clave es: si decidimos romper con ese estancamiento, ¿cómo lo hacemos de forma efectiva?
En el pasado post hablamos sobre la metacognición —entender cómo aprendemos mejor— y el pensamiento crítico —evaluar si realmente estamos progresando sin engañarnos a nosotros mismos—
Todo esto está muy bien, pero nos faltan las técnicas y herramientas para aprender realmente. Ya identificamos nuestro mejor lugar, mejor tema y contenido, nuestro mejor momento y sabemos cómo evaluarnos, ahora: ¿Cómo aprendo?
Herramientas del aprendizaje
¿Recuerdas lo que nos solían aconsejar los maestros? Al menos en mi caso, prácticamente siempre fue lo mismo: Repasa, contesta formularios, vuelve a repasar, pregúntense entre alumnos, haz ejercicios y compara con las respuestas. Obvio, ¿no? Sin embargo esto no es lo mejor para aprender algo nuevo.
1. Recuperación activa
En lugar de consumir información de forma pasiva (leyendo o escuchando), la recuperación activa consiste en hacer el esfuerzo mental de recordar la información que ya has estudiado. Es una de las técnicas más potentes que existen.
- ¿Cómo aplicarla?
- Autoevaluaciones: Al final de una sesión de estudio, cierra el libro y escribe o di en voz alta todo lo que recuerdes.
- Flashcards: Úsalas para poner a prueba tu memoria, no solo para repasar. El acto de tratar de recordar la respuesta antes de voltear la tarjeta es lo que fortalece la conexión neuronal.
- Preguntas prácticas: Responde preguntas de exámenes de práctica o inventa tus propias preguntas sobre el material.
¿Por qué funciona? Cada vez que recuperas un recuerdo, este no solo se refuerza, sino que se vuelve más fácil de acceder en el futuro. Este proceso crea rutas neuronales más fuertes y duraderas.

2. Repetición espaciada
La repetición espaciada se basa en el "efecto de espaciado", que demuestra que aprendemos y retenemos mejor la información cuando la repasamos en intervalos de tiempo crecientes. Es lo opuesto a estudiar todo de golpe la noche anterior a un examen (sí, lamento decirlo. Todo ese sacrificio estuvo mal empleado)
- ¿Cómo aplicarla?
- Repasa el material nuevo poco después de haberlo aprendido (por ejemplo, al día siguiente).
- Luego, al ver que te es más sencillo recordar, aumenta gradualmente el tiempo entre cada sesión de repaso (a los 3 días, a la semana, a las 2 semanas, etc.).
- Puedes usar aplicaciones como Anki o Quizlet, que automatizan este proceso.
- ¿Por qué funciona? Espaciar el aprendizaje combate la "curva del olvido". Cada vez que estás a punto de olvidar algo y lo repasas, le indicas a tu cerebro que esa información es importante y que debe almacenarla a largo plazo.

3. Práctica entremezclada
En lugar de estudiar un solo tema en bloque (por ejemplo, solo matemáticas durante una hora), la práctica entremezclada implica alternar entre diferentes temas o tipos de problemas durante una misma sesión de estudio.
- ¿Cómo aplicarla?
- Si estudias matemáticas, en lugar de hacer 20 problemas de suma seguidos, haz uno de suma, uno de resta, uno de multiplicación y luego repite.
- Si estudias idiomas, mezcla vocabulario, gramática y práctica de conversación en la misma sesión.
¿Por qué funciona? Esta técnica obliga a tu cerebro a no solo saber cómo ejecutar una solución, sino también a discernir cuándo y por qué aplicar cada una. Mejora la capacidad de transferir el conocimiento a nuevas situaciones.

4. Elaboración
Considero que esta era la favorita de Richard Feynman, quien incluso tiene una técnica de aprendizaje que lleva su nombre.
(La siguiente frase la voy a introducir como un bloque diferente en la página, únicamente como referencia, no como parte del contenido del post que yo estoy escribiendo)
“Si no puedes explicar algo de forma sencilla, entonces no lo entiendes”
La elaboración consiste en darle significado a la nueva información conectándola con conocimientos que ya posees. Se trata de preguntarte "cómo" y "por qué" funcionan las cosas.
- ¿Cómo aplicarla?
- Analogías y metáforas: Compara el nuevo concepto con algo que ya entiendes bien (ej. "el flujo de electrones en un circuito es como el flujo de agua en una tubería").
- Enseña a otros: Explicar un concepto a otra persona te obliga a simplificarlo y a entenderlo a un nivel más profundo.
- Relaciónalo con tu vida: ¿Cómo se aplica este conocimiento a tus experiencias personales o a tus metas?
- ¿Por qué funciona? Al crear estas conexiones, construyes una red de información en tu cerebro. Cuantas más conexiones tenga un concepto, más fácil será recordarlo y utilizarlo en el futuro.

Caso de estudio: Aprender un idioma - Parte dos
Entonces, retomemos con el ejemplo del post anterior. Imaginemos que buscar aprender un idioma y ahora toca aplicar lo aprendido en este post.
- Elige el idioma que quieres aprender y crea tus lecciones. Pueden ser las que ya vienen predefinidas en el contenido que vas a consumir. Pero al finalizar, pregúntate qué entendiste de la lección. Si tienes tiempo y oportunidad elabora alguna tarjetas con preguntas y sus respuestas al reverso. Recuerda: trata de responder primero de memoria y después validas.
- En tu día a día vas aprendiendo nuevos temas y avanzando. Cada cierto tiempo, trata de recordar una lección previa. Después de ello, haz un repaso breve, sobre todo en lo que fallaste en recordar.
- Estudiando el idioma hay muchas cosas diferentes que puedes entremezclar para diversificar la lección. Puedes empezar primero combinando lecciones de puro texto con lecciones auditivas. También puedes intercalar temas: de estructura de lenguaje pasas a comunicación informal diaria del idioma.
- Y al final, trata de explicarle a alguien. Si no tienes alguien que te ayude, imagina que le explicarás a un niño lo que has estado aprendiendo. Cómo se estructura el lenguaje y en qué se diferencia del idioma que ya conoces.
Mientras escribía esta guía me di cuenta que hay mucho tema por abordar y me dejé cosas en el tintero. Dime si te gustaría que profundice más en hablar sobre las herramientas del aprendizaje o en el método Feynman que mencioné al final el cual es buenísimo para convertir cualquier tema complejo en algo sencillo.
¡Mucho éxito si decides continuar aprendiendo! Estoy seguro que te esperan muchas aventuras si decides ser autodidacta, decisión que considero es de las mejores que puede tomar alguien en la vida.

Diego Arquieta
Ingeniero, fotógrafo, escritor, lector, autodidacta, deportista.
Nací en Monterrey, México y desde pequeño he tenido una curiosidad insaciable, de ahí nace mi autodidactismo más puro, al necesitar constantemente aprender de todo.
Mis gustos son extremadamente variados, desde los cómics hasta Nietzsche; desde senderismo en la montaña hasta desarrollo web.
Busco en la vida una incesante mejora y la oportunidad de vivir nuevas y mejores aventuras mientras ayudo al mundo al lado de Belinda.
